Empezó con 8 años bailando, empezando un gran sueño. Era una niña tan feliz, tan brillante, tan preciosa que jamás se les olvidaría quien era. Pero un día se vio en el espejo y no vio a la bailarina que llevaba dentro, desde ese día se le metió en su pequeña cabezota que jamás sería alguien importante y que debería de quitarse del baile.
Pero todo fue un error, jamás debería haberse mirado al espejo, jamás debería de haberlo dejado, porque todo ese mundo era su vida, dejó algo tan maravilloso por una tontería que se le metió en la cabeza y que ojala y no le hubiese ocurrido tal majadería.
Ahora se que esa niña se arrepiente de todas esas cosas que dejó en el pasado. No se si volverá a conseguirlo, pero ojala y esa niña, que ya no es tan niña, consiga hacer lo antes no hizo.